Una de las características principales de la economía española es que el 98,99% del total de las empresas son pymes. España, a pesar de presentar una evolución positiva en los principales indicadores internacionales de digitalización, no ha avanzado de la misma forma en la integración de tecnología digital por parte de las pequeñas empresas.
El impulso a la digitalización de las pymes está muy condicionado por la disponibilidad de financiación, así como por la falta de capacitación para la adquisición de herramientas digitales que hagan frente a los nuevos retos tecnológicos.
